[19 juliol, 2010]

EL ENEMIGO NÚMERO UNO DE LOS POLÍTICOS VUELVE AL ATAQUE

El irreverente actor alcoyano desembarca este sàbado en El Campello (Alicante) con una recopilación de sus mejores momentos. Vetado oficialmente por muchos ayuntamientos gobernados por el PP, asociaciones socioculturales y festeras se lo rifan, mientras que sus parodias han encontrado en internet una plataforma para la difusión libre de censuras.

Xavi Castillo, bufón por convicción.

DANIEL MOLTÓ. Caracterizar a Rita Barberà como a una espècie de Godzilla obsesionada por destrozar El Cabanyal, o transformar a Benedicto XVI en el protagonista de una versión homófoba de El planeta de los simios, le han convertido en persona non grata en ayuntamientos como Xàtiva o Bocairent, ademàs de cerrarle las puertas de otros tantos teatros, en municipios gobernados por el Partido Popular.

Xavi Castillo, actor alcoyano y alma de la companía teatral Pot de Plom no se amilana ante los vetos, posiblemente porque los lleva sufriendo desde hace varios anos. Utilizó El Heretge de Xàtiva para arremeter contra el alcalde de esa población, Alfonso Rus, quien cuatro años antes le había impedido actuar en la capital de La Costera debido a sus burlas sobre Juan Pablo II. En Climàtic Circus, Històries de reis i bufons o Con la Iglesia hemos topao ha seguido repasando de forma despiadada la actualidad política y social de la Comunidad Valenciana. El último de sus montajes Lo millor de Xavi Castillo es una «recopilación esquizofrénica de mis espectáculos más recientes, con alguna sorpresa màs», afirma el artista. El monologo podrà verse este sàbado en la Casa de la Cultura de El Campello, en una actuación promovida y organizada por la asociación de acción cultural, cívica y social Rafael Altamira. «Son este tipo de colectivos», asegura Castillo, «los que màs se estan moviendo actualmente para contratar actuaciones de Pot de Plom». Según manifiesta, «yo no represento a ningún partido político, pero mis actitudes sobre el escenario molestan al PP y me han alejado de los cauces oficiales. Sin embargo, eso no significa que hayamos dejado de actuar en esas mismas poblaciones en las que sus gobernantes nos negaban la entrada».

Por sus manos han pasado desde Eduardo Zaplana a Jorge Alarte, Carod Rovira o Joan Ignaci Pla. Mención aparte requieren los dos màs recientes Sumos Pontífices o la primera edil de Valencià, hitos que el publico reclama en cada actuación. Según Castillo, «desde siempre me ha gustado concebir a todos estos personajes como a los muñegotes que aparecían en el programa de El Guiñol de Canal +. No se trata evidentemente de representar fidedignamente a esas personas, sino de convertirlas en marionetas, en títeres para reírnos de ellos y de nosotros mismos». Sin embargo, es evidente que sus parodias no han hecho la misma gràcia a todo el mundo. A pesar de que la época más crítica fue entre los años 2002 y 2004, el actor es consciente de que hay un sector que no soporta sus parodias e intenta acallarlas. «El principal problema es la falta de sentido del humor», explica. «En Canal 9, la televisión autonómica valenciana, es inconcebible ver una sátira política del estilo de las que se emiten en programas de Televisió de Catalunya como Polònia. Y lo que es peor, este clima provoca una autocensura por parte de los propios profesionales de la televisión o del teatro y eso me toca mucho los cojones». Asegura que la llegada de las nuevas tecnologías ha supuesto una difusión exponencial de sus montajes, que saltan de Youtube a Facebook, se cuelgan en videoblogs o incluso se emiten en la pàgina web www.potdeplomtv.com «Mucha gente me dice que no ha ido nunca a verme al teatro, pero resulta se saben de memória mis monólogos porque los han visto en Youtube». Con herramientas como éstas, dejan de tener sentido las barreras, vetos o censuras. Si alguien quiere reírse con los monólogos de Xavi Castillo los tiene al alcance de un click.

DECLARACIÓN TEATRO COMO REBELDÍA .

«Me da igual si me denuncian, lo único que sé es que si un ejecutivo de Canal 9 le saca la polla a sus trabajadoras, eso es un hecho delictivo, al igual que lo son muchas declaraciones de Alfonso Rus o de Francisco Camps. Mi única arma para rebelarme contra eso es utilizar el sarcasmo, la parodia, la ironia…que en definitiva es la esencia del teatro».